Personas en el paisaje urbano
Aprenderás a situar figuras a distintas distancias y en grupos dentro de una escena urbana de forma creíble, y a evitar los errores típicos.
20 min
Una vista de la ciudad sin gente parece un decorado antes de la función. Son las figuras las que cuentan que ahí se vive, y además muestran el tamaño real de las casas, los puentes y las plazas. En esta lección juntas todo lo aprendido y colocas a las personas en tu dibujo de manera que formen parte de él.

El tamaño según la distancia
Cuanto más lejos está una persona, más pequeña se ve. Lo sabes, pero al dibujar se olvida con facilidad y acabas haciendo todas las figuras más o menos iguales. Entonces la gente del fondo parece un grupo de gigantes.
Aquí te ayuda la regla de la lección sobre el movimiento: si estás de pie, todas las cabezas quedan a la altura de tus ojos. Traza primero el horizonte. Una figura cercana tiene los pies muy abajo en la imagen; una lejana, justo por debajo de la línea. La cabeza siempre sobre la línea, y el resto sale solo. Así los tamaños encajan sin necesidad de medir.
Trabaja con tres distancias. Delante, una o dos figuras más grandes, con algo de actitud y de ropa. En medio, varias medianas, con figura de palitos y tronco. Al fondo, figuras pequeñas que son casi solo un punto para la cabeza y un trazo vertical.
Figuras en grupo
La gente rara vez está sola. Se sienta de dos en dos en una mesa, se apiña en la parada, cruza la plaza en familia. No dibujes un grupo como una fila de figuras sueltas, sino como una forma continua. Las cabezas quedan a alturas parecidas, los cuerpos se solapan, unos tapan en parte a otros. Esos solapamientos crean profundidad y hacen creíble el grupo.
Varía dentro del grupo: un niño con la cabeza más grande y el cuerpo más corto, alguien con bolso, alguien en contrapposto, alguien que se gira. Con dos o tres diferencias basta para que el grupo cobre vida.
Las personas como escala
Un portal sin nadie delante puede medir dos metros o veinte. Pon una figura y todo el mundo lo entiende al momento. Aprovéchalo a propósito. Una persona pequeña al pie de una iglesia la vuelve monumental; una figura que casi llena la puerta revela un callejón estrecho. Asegúrate de que los pies pisen el mismo suelo que el edificio; si no, la escala falla.
Color y sombra de una pasada
Las figuras en la escena urbana no merecen una larga sesión de color propia. Elige un solo color por figura, por ejemplo para la chaqueta, y ponlo de una pincelada, sin intentar acertar el contorno. Un toque de tono piel para la cabeza, y listo. A menudo un color intenso en una figura pequeña es el mejor acento de todo el dibujo.
Luego viene lo más importante: la sombra en el suelo. Un trazo corto y oscuro bajo los pies, en la misma dirección que las sombras de los edificios, ancla la figura. Los pies tocan esa sombra. Sin ella, la gente flota sobre los adoquines.
Errores típicos
Hay tres fallos que aparecen en casi todos los cuadernos de principiante. El primero, cabezas demasiado grandes: la figura parece infantil o caricaturesca. Cuenta las cabezas; un adulto necesita casi 8. El segundo, pies que flotan sin sombra, como acabas de ver. El tercero, brazos rígidos pegados al cuerpo como palos. Dóblalos por el codo, deja que se balanceen o que lleven algo, y la figura empezará a vivir.
Ejercicio
Busca una escena de calle con edificios y gente: una plaza, una calle comercial, la explanada de una estación, o una foto de algo así. Tienes 20 minutos. En los primeros 8, traza el horizonte y encaja los edificios a grandes rasgos. Después añade figuras a tres distancias, todas con la cabeza a la altura de tus ojos, con al menos un grupo con solapamientos y una figura junto a una puerta como escala. Para terminar, da a algunas figuras un color de una pasada y a todas una sombra en el suelo. Fotografía la página y enséñasela al coach.