Personas en movimiento, rápido
Aprenderás a captar en pocos segundos a la gente que camina, a colocar todas las cabezas a la altura de tus ojos y a dibujar de memoria.
20 min
La mayoría de la gente que ves en la ciudad está de paso. Cruzan la plaza, bajan del tranvía, corren hacia el tren. Si esperas a que alguien se detenga, tu cuaderno se quedará vacío o lleno de gente esperando. En esta lección aprenderás a atrapar el movimiento, y para eso tienes que ser más rápido que tus dudas.

Cómo se ve caminar
Al caminar se alternan dos momentos. En el primero, los dos pies tocan el suelo bien separados: la pierna de delante apoya el talón y la de detrás empuja con los dedos. En el segundo, una pierna carga todo el peso y la otra pasa por su lado, doblada. Para el boceto, el primer momento es el más útil, porque las piernas forman una V invertida clara y el movimiento se lee al instante.
Los brazos se balancean al revés que las piernas. Si la pierna izquierda va delante, el brazo que va delante es el derecho. Parece evidente, y sin embargo mucha gente, en el primer intento, adelanta el brazo y la pierna del mismo lado. La figura parece entonces un robot. Compruébalo contigo la próxima vez que salgas a andar.
Al caminar, el torso se inclina un poco hacia delante, más cuanto más prisa. Quien pasea va erguido, a menudo con las manos en los bolsillos. Quien corre se lanza hacia el movimiento.
Todas las cabezas a la altura de tus ojos
Aquí va una regla que te ahorra mucho trabajo. Si estás de pie en un terreno llano y dibujas a personas de una estatura parecida a la tuya, sus cabezas quedan todas más o menos a la altura de tus ojos, es decir, sobre la línea del horizonte. Da igual que la persona esté a dos metros o a cien. Lo que cambia son los pies: cuanto más lejos está alguien, más arriba quedan sus pies en la imagen y más pequeña es la figura.
Así que traza primero un horizonte suave. Después coloca cada cabeza sobre él y cuelga el cuerpo hacia abajo. Los niños y la gente baja no llegan del todo; la gente alta sobresale un poco. Si tú estás sentado, tu altura de ojos baja y la línea corta a las personas de pie más o menos por el pecho o la cadera. El principio es el mismo: el corte cae en el mismo punto del cuerpo en todas las figuras.

Cinco segundos, treinta segundos
Practica a dos velocidades. El boceto de 5 segundos es casi solo gesto: un punto para la cabeza, una línea para la espalda, dos trazos para las piernas en el paso, quizá uno para el brazo que se balancea. Muestra dirección y ritmo, nada más. Si haces veinte seguidos, tu cabeza deja de buscar detalles.
El boceto de 30 segundos te permite un poco más: la figura de palitos con sus ejes, una judía para el tronco, un bolso o el bajo de un abrigo. Todavía sin caras, sin dedos, sin cordones. Gesto en vez de detalle significa preguntarte qué hace la persona, no cómo es.
El método de la memoria
La gente en movimiento desaparece en dos segundos, así que trabajas con la memoria. Mira a una persona con atención durante dos o tres segundos y grábate la pose: qué pierna va delante, cómo se inclina el torso, qué hacen los brazos. Luego aparta la vista, mira el papel y dibuja lo que recuerdes.
Al principio retendrás poco, quizá solo la inclinación de la espalda. Es suficiente. Con cada repetición recordarás más. A menudo un boceto de memoria tiene más vida que uno copiado, porque tu cabeza se queda de forma natural con lo esencial y descarta lo demás.
Ejercicio
Colócate en un lugar con mucho paso de gente, como una calle comercial, un pasillo de estación o un puente. También sirve la ventana de una cafetería o de un tren, o un vídeo que vayas pausando. Traza primero un horizonte suave. Luego dibuja 20 personas caminando, 5 segundos cada una, con todas las cabezas sobre la línea. Después, 6 personas caminando, 30 segundos cada una, con figura de palitos y tronco. Para terminar, 3 figuras solo de memoria: mirar, apartar la vista, dibujar. Fotografía la página y enséñasela al coach.